La situación de La Rioja dentro del corredor económico del Valle del Ebro, que comunica la España cantábrica y mediterránea, ha favorecido el desarrollo industrial de la región, con pequeñas y medianas empresas concentradas en los núcleos urbanos próximos al río Ebro. Prueba de ello es el desarrollo demográfico e industrial (polígono El Sequero) que ha tenido lugar en Arrúbal a lo largo de las últimas décadas.

En cuanto al sector primario, también se ha producido un cambio importante; del predominio de la ganadería lanar sobre sector del vacuno de carne, y la agricultura, localizada sobre todo en estas tierras fértiles del Valle del Ebro, destaca ahora sobre la ganadería. Especial importancia adquieren los cultivos de cereales, cebada y trigo, seguidos del viñedo; predominando, también, los frutales de regadío, así como los almendros de secano en los ambientes más mediterráneos de la Rioja Baja.
Los sotos forman la típica vegetación ribereña: chopos, álamos, fresnos, sauces y alisos entre otros, además de todo un cortejo acompañante de matorrales, hierbas y lianas, son definidoras de este tipo de bosque un tanto especial.