Arrubal

Historia

El Medievo

Arrúbal en el Medievo

Data la primera cita documental de la localidad del año 1094, al donar Sancho Fortúnez y su esposa doña Gaila la villa de Agoncillo - a la que pertenecía como aldea Arrúbal - al Monasterio de San Juan de la Peña.

Avanzando en la Historia, alcanzamos el año 1177, momento en el cual encontramos un documento de enorme interés para la historia medieval de la villa. Su origen es la historia de una vocación religiosa de un vecino de Arrúbal, Ferrando que, a la hora de ingresar como monje en el Monasterio de Irache, lleva a cabo una donación de fincas.

Este documento descubre aspectos importantes de la vecindad, con una organización municipal y parroquial bien definida, la existencia de una interesante agricultura de regadío y secano, etc. Incluso encontramos referencias a la parroquia como Abadía, cuyos derechos fueron donados por D. Juan de Préjano, Obispo de Calahorra hasta 1205, a la Catedral.

En cuanto a la organización socioeconómica, el caso del Señorío de Arrúbal es especial, porque además de las atribuciones señoriales comunes, el Señor era propietario de tierras y edificios, de tal forma que los vecinos no sólo eran súbditos o vasallos, sino colonos de los diversos Señores que fueron sucediéndose.

Así, el 18 de octubre de 1378, gracias a la concesión realizada por el rey Enrique II de Trastamara, aparece Don Juan Ramírez de Arellano como primer Señor de Arrúbal, el cual lo transmitirá a sus herederos tras sucesivas generaciones a lo largo de los siglos.